Informe de lectura: Seda

seda_alessandro bariccoTítulo original: Seta, 112 p.
Autor: Alessandro Baricco
Editorial: Rizzoli, 1996
Idioma original: Italiano (Leído en idioma original)
Lectora: María del Pilar Navarro San Gregorio, (Myriam)

Impresión general de la obra: La impresión general es que es un relato de lectura placentera que definiría como una historia de amor en silencio, creada a través de un sencillo argumento; quizá el mayor acierto del libro sea la implicación entre forma y fondo, con un tono adecuado a lo que se está contando y que mantiene la intriga a lo largo de todo el libro sin que decaiga la tensión en ningún momento. La narración discurre fluida y ligera como la túnica de seda que el protagonista regala a su mujer.
La ambientación de Francia y Japón están realmente muy logradas, con unos pocos detalles el autor consigue introducirnos tanto en la atmósfera de la Provenza de mediados del XIX como en el exótico Japón imperial.
 Argumento y temas destacados:  Seda nos cuenta la historia, que comienza en el año 1861, de un comerciante de gusanos de seda, el joven Hervé Joncour, es un hombre de 32 años que, siguiendo las consignas de Baldabiou (propietario de una serie de hilanderías), cambia su carrera militar por la actividad de ser el enviado del pueblo para comprar y vender gusanos de seda, huevos amarillos y grises, inmóviles y aparentemente muertos; que en pocos meses, se convierten en miles de metros de hilo de seda. Hervé Joncour realizaba anualmente sus viajes en enero a las costas africanas para traer su encomienda y en Abril regresaba a casa donde vivía apaciblemente junto a su mujer Hèléne, alegrándose siempre de volver a escucharla por su voz maravillosa.
Tras una epidemia en los huevos provenientes de esas latitudes, el pueblo de Lavilledieu (Provenza francesa), decide, por sugerencia de Baldabiou, enviar a Hervé Joncour al Japón, único lugar donde se podrían encontrar huevos sanos y de alta calidad. Así inicia Hervé su primer viaje a Japón, con largos recorridos, paisajes nuevos y días de espera que van surcando los meses de viaje hasta llegar a destino. Allí hace amistad con el tratante Hara Kei, que es quien le presenta a una misteriosa mujer de la que se queda prendado por sus rasgos occidentales, algo extraño en el lejano oriente. Hervé Joncour le cuenta pausadamente quien es y a que ha venido, mientras, imperceptiblemente, la mujer abre sus ojos y los fija profundamente en él, notando su juventud, su belleza y sus rasgos.
En un segundo viaje, finalizadas las transacciones comerciales, Hervé procura ver a esa mujer misteriosa. Cruzándose con comerciantes y gentes del lugar, va preguntando si han visto a una mujer no oriental por allí y sólo obtiene como respuesta que, en Japón, es imposible que haya una mujer así, que nunca la han visto, por lo que se va desesperando al no encontrarla.
Llegando al fin del viaje, Hervé Joncour, se prepara para tomar un baño en la tina que para él preparan tres viejas mujeres. Pero esta vez, unas manos jóvenes tapan sus ojos, siente una respiración muy cerca, y el agua tibia lo baña acompañándolo con caricias infinitas, llevándole a un sugerente juego erótico. Antes de esfumarse, la mujer que lo ha seducido, pone en su mano un pequeño papel doblado en cuatro.
De vuelta en Lavilledieu, Hervé, feliz por escuchar a Hèléne, trata, sin embargo de encontrarse con alguien que pueda leerle aquel mensaje escrito en japonés. Es Madame Blanche (prostituta japonesa) quien lo lee para él. La mujer de las flores azules como anillos entre los dedos, lee y dice; Regresad o moriré.
Por tercera vez, Joncour regresa a Japón cada vez más obsesionado con la hipnótica y callada dama. Allí, Hara Kei le pone de ejemplo metafórico la enorme pajarería que posee: el europeo vuelve a su jaula como un ave autómata. Esta vez la mujer de “ojos no orientales” en vez de acostarse con él como parecía que sucedería, le proporciona una joven amante.
Como telón de fondo se prepara una guerra civil en el país por lo que Hervé torna a Francia desconcertado. Allí, Joncour lleva una vida retirada, dibuja pajarerías a todas horas a la vez que sigue enamorado de su mujer y, por ello, viaja con ella a Niza en un romántico viaje. A su regreso, Baldabiou le informa de que un tal Pasteur ha encontrado un sistema provisional contra la epidemia, y de que ya no sería necesario realizar esos viajes agotadores.
Sin embargo, Hervé decide volver a Japón por 4ª vez: la seda es sólo una excusa para ir a ver a esa misteriosa mujer envuelta en seda. Al llegar allí se encuentra que todo está en ruinas por la devastadora guerra y no hay rastro de la mujer de “ojos no orientales” que le tiene cada vez más turbado. Al final, Hara Kei le pide que se marche y jamás regrese allí de nuevo.
Al volver a Francia, se hace construir un jardín como los que vio en el imperio del sol naciente. En 1866, un tiempo después, le llega una carta que contiene un mensaje en forma de ideogramas japoneses pero en un mensaje más extenso que el anterior; por lo que pide de nuevo a Madame Blanche que se lo traduzca. Se trata de una carta de declaraciones altamente eróticas de la mujer del Japón en la cual se despide para siempre.
Hervé viaja con su esposa Hèléne por toda Europa y en 1871 vende sus hilanderías cansado ya del negocio. En 1874 muere su esposa y dos años después, descubre a través de Madame Blanche que la autora del segundo mensaje era en realidad su esposa, la cual supuestamente había descubierto su aventura. Hèléne amaba tanto a su marido que deseó ser la amante “japonesa”, contando con la ayuda interpretativa de la prostituta japonesa de Nimes.
Hervé vive el resto de sus días sin salir de Francia, visitando las hilanderías y recordando a su mujer a través del lago que solía frecuentar con ella.
Personajes principales: Los personajes no son muchos, pero forman el apartado fundamental del libro:
HERVÉ JONCOUR: Es el comerciante de seda que viaja al Japón por la supervivencia de su negocio pero que atrapado en su sexualidad masculina sigue yendo a Oriente en busca de sensualidad nipona y que se obsesiona con la cultura japonesa aunque siempre se presenta como un complaciente devoto de su mujer.
HELENE JONCOUR: La sufrida esposa de Hervé, muy enamorada de su marido hasta el punto de hacerse pasar por la “amante japonesa”.
BALDABIOU: El sencillo empresario que maneja las hilanderías, fábricas de seda, y que traba amistad con Hervé.
MUJER ENIGMÁTICA. Se sugiere que es una mujer europea y juega constantemente con las debilidades carnales del protagonista. Nunca pronuncia palabra alguna y el autor la refleja con efectividad correcta como un ideal libidinoso de Joncour.
MADAME BLANCHE: Es la prostituta de lujo nipona de Nimes que traduce los ideogramas japoneses a Hervé. Comprende a la mujer de éste pero nunca juzga a Hervé por lo que hace. Juega un papel fundamental en la historia.
HARA KEI: Es el poderoso hombre de negocios japonés que comercia con Hervé. Hace gala de la filosofía y cultura de su país, y acoge amablemente a Hervé casi hasta el final. Quizá es el personaje que transporta la experiencia.
Temas destacados:  Amor, Sueño, Erotismo, Sensualidad, Romanticismo
 El libro gira en torno a los sueños y las ilusiones cumplidas y sin cumplir de Hervé Joncour, metaforizadas en todo momento en el tejido de la seda.
Como temas secundarios tendríamos el comercio de la seda en el siglo XIX, la querra de manera muy ligera, y los viajes geográficos en conjunto con los viajes interiores del personaje principal
Género: Novela de época (sin ser épica), entre erótica y amorosa a partes iguales.
Lenguaje y técnica literaria: El vocabulario es realmente llano y los adjetivos escasean. Hay imágenes aunque tampoco son muy abundantes, pero las que existen se acomodan perfectamente al servicio de la narración, como ocurre en las historias bien contadas.
El tono del narrador tiene mucho de cuentacuentos oral que proporciona un intenso carácter poético. Y las descripciones tienen ritmos coherentes, pausas, colores que son descritos para ser vistos con los ojos cerrados, tanto que hasta parece ser posible la sensación de tocar.
Otro elemento de importancia es el diálogo, casi siempre escueto pero nunca falto de significación que en apenas tres o cuatro palabras consiguen definir la psicología del personaje. Estos diálogos se producen casi siempre al final de cada capítulo de manera pertinente.
El modo en que Baricco trata el Tiempo es bastante sorprendente, los capítulos son muy cortitos y abarcan cuarenta años de espacio narrativo que se van sucediendo de manera verosímil. La sensación de temporalidad está bien lograda y cada capítulo conecta con el siguiente con una gran precisión y engranaje perfecto.
Los sucesivos escenarios se van presentando al hilo de la acción, sin que ésta se vea nunca interrumpida. Las metáforas de comparación juegan en este aspecto un papel decisivo por su sencillez y eficacia.
Factores positivos que destacan:  Destacaría como positivo ese relajante tono de fábula y ese tono poético que lanza el libro aunque esto también se puede tornar en excesiva simplicidad de la novela a medida que avanza. El registro es informal y coloquial, consigue tener una buena intriga durante toda la novela.
En la historia la tensión se mantiene fresca, haciendo que el lector desee saber cuál será el paso siguiente del protagonista con respecto al potencial amante del Japón, a la vez que esconde bien las cartas que tiene en su mano con el personaje de Hèléne.
Factores negativos que destacan:  A pesar de la calidad descriptiva y argumental, la obra no se sumerge demasiado en sus personajes ni en su léxico sino que más bien el peso cae en la trama.
Quizá el tema del comercio de la seda y la guerra de Japón, así como su cultura, podría haber dado más juego y se podría haber desarrollado un poquillo más por el interés que dichos temas podrían tener, así como el desarrollo de los personajes en sí dentro de dichos escenarios.
Valoración literaria:  8   El libro es de un gran valor literario por los pequeños detalles que te hacen llegar a tocar lo que describe.
Valoración comercial de la obra:  7  Se lee con facilidad, es una novela corta y además facilita el enganche a la lectura desde el inicio.
Público: Es un libro para todos los públicos a partir de una edad de 20 años que estén dispuestos a leer una historia interesante de sensualidad y amor escondido, sobre todo para un público que le guste leer prosa poética.
Traducción: La obra está en italiano, la traducción no supondrá ninguna dificultad añadida a la edición
Sugerencias para cubierta:
Imagen de una mujer occidental, de aspecto misterioso, y envuelta en seda con algún complemento que se identifique con las costumbres de vestir japonesas.
Si queréis seguir a A. Baricco podéis hacerlo a través de su twitter
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