Mi relación infantil con la poesía

Aunque este texto es una copia de una vieja nota publicada en el Facebook hace ya un par de años seguramente, creo que merece la pena repetirla para dejar constancia en este mi niño pequeño.

En esta ocasión os voy a contar una anécdota que tiene que ver con el poema, si queréis leerlo entero os pongo el enlace ya que es largo para escribirlo completo y su título es: “Nieblas” de Manuel Paso Cano

“¡Ya pronto anochece!
¡Qué triste está el cielo!
El aire cimbrea
Los álamos secos;
Ya no hay nieve en la cumbre del monte;
La luna amarilla
Se refleja en los campos desiertos.
Ya tienden las aves
Medrosas el vuelo,
Ya chillan los búhos,
¡Ya viene el invierno!
Ya empiezan las noches lluviosas,
¡Qué largas! ¡Qué frías!
Las noches del mes de los muertos.
Me abrasan tus manos,
Me hielan los besos,
Que brotan tus labios
Violados y secos.
¡Qué pálida estás vida mía!
¡Qué aprisa respiras!
No tan cerca… me quema tu aliento…”

Mis padres han sido los dos grandes lectores, y como todo buen lector que se precie, en casa existe una colección de clásicos encuadernados en piel con las imágenes labradas en dorado (época de los 60´s), digamos que son unos 90-100 libros todos iguales, en negro y dorado, menos los tomos de “El Quijote” que son curiosamente delibro piel color rojo.

No recuerdo si era a mi padre o a mi madre quien más lo hacía, pero ambos me leían lo que os voy a contar, aunque creo que siempre fue mucho más mi padre que mi madre quien lo hacía y le gustaba mucho uno de los tomos que eran “poetas del siglo XVIII y XIX” y me leían siempre el poema “Nieblas” de Manuel Paso Cano, yo no sabía todavía leer, corría el año 1973 y contaba con 3 añitos, lo curioso que cuentan en mi casa, es que cambiaban el libro de sitio cada vez (yo me acuerdo que no siempre estaba en el mismo lugar, de eso si tengo conciencia), y yo sin saber por qué, iba y me quedaba de pie como una estatua mirando los lomos, de repente hacía un gesto rápido para coger el libro sin equivocarme y lo abría por la última página (curiosamente es el último poema del libro), y le decía bien a mi padre o a mi madre: “léeme el poema otra vez”… ellos seguramente estaban hartos de leerme siempre la misma página, de hecho recuerdo que se lo sabían de memoria, y yo también. Aunque ya no recuerdo el poema entero, sí me sé aun ciertos trozos, que supongo, sin terminar de entenderlos a esa edad sí me marcaron.

Lo gracioso de la cuestión, es que ahora y después de muchos años de lectura, intento guardar el libro al azar en un sitio, y sinceramente, si no busco ese “Antologías del siglo XVIII y XIX” que hay en el lomo, soy incapaz de distinguir el libro entre sus semejantes, ¿cómo era capaz de hacerlo cuando no levantaba ni medio metro del suelo?, es una pregunta que me sigo haciendo y a la que no le encuentro una respuesta razonable, lo que sí sé es que tanto me leyeron aquel poema que esa página está rota y pegada con celo por ambos lados, y que es la lectura que más recuerdo de todas, ni cuentos, ni tebeos, ni “El pájaro verde” (mi primer libro que leí a la corta edad de 4-5 años) me marcaron tanto como aquellos años de dicha lectura y vivencia en el poblado minero de Alinos.wpid-20150321_140435-1.jpg

Otra de las muchas preguntas que me hago es si entendía algo aquel poema, porque no es un poema tipo Gloria Fuertes que un niño pueda entender, ¿por qué me gustaría tanto entonces? La vida tiene cositas curiosas como esta que a una no dejan de sorprenderle. Siempre quise ser médico, luego bióloga y terminé estudiando Biblioteconomía, ¿cuántas de estas cosas de antaño habrán marcado mi camino? creo que muchas o todas y cada una de ellas tienen algo que ver con el mundo al que finalmente me he dedicado.Nieblas

Espero os haya gustado esta historia de cuando era niña… Besines a miles

Si o sí, debo digitalizar estas páginas para que no se pierdan el día de mañana. Y sobretodo un mensaje: gracias a mis progenitores por enseñarme el placer de la lectura. 
Que los que tenéis nenes o nenas os sentéis a leerles todo lo posible, será una de las buenas cosas que debemos inculcar a los que nos vienen por detrás

 

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3 respuestas a Mi relación infantil con la poesía

  1. Mar dijo:

    Hola, mi madre me ha recitado esta tarde versos de esta poesia, y como tu, no se acordaba entera de ella, asi que meti los primeros versos en google y escogí tu página….eeeeh voilá!! tres mujeres desconocidas conectadas por sus madres, el amor a la poesia,, y vivencias parecidas….., qué pensaria hoy Manuel Paso sobre lo que desencadena su poesia?
    Gracias por publicarlo.Un abrazo de MºAntonia y Maria Del Mar

    • Muchas gracias a vosotras por este comentario corazón. Esta poesía me trae muchos recuerdos de mi padre, que ya no está, porque aunque pedía a ambos que me la leyeran, creo que a mi padre ese ratito era especial para él de momento más íntimo o individual con su enana que sin saber leer sabía encontrar el libro jeejejj, aquellos tiempos los papás siempre tenían menos momentos con sus hijos supongo, ahora es diverso por fortuna. Ese libro lo tengo como paño en oro por el desgaste que tiene, ojalá consiga encontrar uno en mejor estado. Me alegra que te guste la poesía que tu madre te lee, es maravilloso no se pierdan estas costumbres que ayudan a ser futuros buenos lectores mi niña. Un besin muy grande para vosotras dos

    • Por cierto creo que Manuel Paso sabía lo que desencadenaban sus palabras, no tengo duda alguna

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